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miércoles, 26 de octubre de 2011

Martin IV

Martín(4):
                   Dolor. Intenso, debíl, penetrante, punzante. Ese era mi ingrediente secreto. Yo era sáidca y masoquista también, pero vos te llevaste el premio en masoquismo, porque con todo lo que te cause seguiste ahí, esperando más. La tortura dulce. Un amor venenoso, amargo. Da asco al degustarlo, así todo a vos te gustaba, y no lo podía entender. Seguí intentando lastimarte, mucho más profundo, mucho mas intenso, y te gustaba más. Te gustaba sentirte humano, porque antes de todo esto, no te considerabas uno. Te creías una persona fría, de un corazón gélido, que solo latía, pero no sentía.
El dolor te hacia sentir que vivías, porque era la emoción más intensa que podías experimentar, hasta a veces creo que la única que alguna vez pudiste sentir, que el amor que te robe, jamás lo sentiste, y lo vendiste como lo vendedores venden mentiras. Las pintan de colores, las tiñen de felicidad, y vos lo compras.
Yo compre(robe) el amor de alguien que nunca lo sintió, y ahora, no se quien estuvo peor, o vos vos que me lo diste a mi, para que lo padeciera, padecieda el infierno que yo misma cree. O, yo que te quise hacer sufrir hasta el ultimo gramo de tu alma el hecho de que alguna  vez de la forma más retorcida hayas elegido quererme.

Violeta

martes, 25 de octubre de 2011

matias III

Matias (3):
                    Como el dolor que te causé sin querer y mi memoria que tortura con la misma fuerza que soñamos lo que no quisimos. Como lo que jamás quise ser, como todo eso,te quiero, como mucho más, te extraño.
Y si no estas me pierdo. La cabeza me da vueltas, y ya nose donde estoy. ¿Dónde estas vos?¿Dónde estamos? ¿Me perdí, te perdiste?o juntos nos perdimos. Nos fuimos. Huimos. 
A veces quisiera olvidarme de mi, de vos, de nosotros dos, porque ya no recuerdo como llegamos a ser nosotros, como de uno fimos dos, de dos nos volvimos uno, y perdí la cuenta tan rápidamente. Como me borre, y nos borre, como te herí y me herí, como fue que te deje ir, si yo, más que nunca hubiera deseado nunca hacerlo. Porque nunca, es una palabra tan grande, tan grande como eternidad, como esa de la que nos crimos dueños  y señores porque Nos creimos inmortales, nos sentimos inmortales, cuando en realiad, nunca tuvimos el tiempo ganado en la eternidad. Porque a decir verdad, nunca nos ganamos el tiempo, en ninguna parte de la existencia misma. Porque eramos un error. El error más hermoso que había cometido en mi vida el destino. Una falla, un carck en el esapcio y tiempo,que nos hizo vernos las caras, cuando no tuvo que haber sucedido, que nos hizo conocernos, querernos,y muchisimo más, cuando nunca, nunca tendriamos que habernos cruzado, y es por eso que creo que nunca logre hacerte feliz. 
Violeta

Matias II

Matias(2):
                  Me sentí perfecta. Me sentí imbencible, me sentí, capaz de ir contra todo y todos, que saldría triunfando. Me sentí, tan feliz. Porque vos lo hacias. Hacias siempre, que todo fuera mejor. Una tarde gris, y triste en la que no había hecho nada, la podias  combertir en una tarde completamente productiva. Siempre tuviste esa facilidad, hacer todo perfecto, aunque vos, nunca estuviste ni cerca de serlo.
Sí tenias una simpatía silenciosa, que se escondía bajo tu tierna timidez. Tenías esa capacidad de hacer sentir bien, muy bien a cualquiera, aunque tal vez ni lo conozcas. Creo que es por tu forma de mirar a las personas, que es dulce, y me da confiaza.
Nunca en tu presencia logre sentirme mal. Aún, en nuestros peores momentos, porque siempre conservaste la compostura en tu mirada, esa pequeña puerta a tu alma.
Siempre fuiste tan simple, que daban ganas de envidiarte un poco. Porque siempre, a pesar de tus malos días podías tranquilizarte. Porque lograste lo que nadie había logrado antes  conmigo, regalarme una fuente de felicidad absoluta, interminable. Es que las cosas más dulces que alguien alguna vez hizo por mi, las hiciste vos, con las cosas más simples, y tiernas a la vez, que me hicieron enteramente feliz.
Entonces, viendo todo esto, me pregunto ¿Por qué te dejé ir?. Y recuerdo, porque jamás logré hacerte feliz. Porque mereces alguien que te ame con la vida, y no con el alma, como lo hice yo. Alguien que sea capaz de volver real, lo que es intangible, y yo, yo jamás lo lograré.
Hasta siempre, ayer y hoy.

Violeta

Desteñida


No se porque nos lleve a ese punto, de estar tan atrapados y libres a la vez. Nos atamos los tres, y si, sí los deje ir.
Mis caprichos y mis ganas de no perder nada, se llevaron todo, incluso hasta lo que nunca tuve, ganas de vivir esta situación. 

III(1)

Martín(III):
                Algunas veces, cuando me duele el corazón  por torturarte quiero pedirte perdón. Alguna que otra vez, todos los dias me convertí en una piedra, helada solritaria e inmersa en la culpa y el dolor ajeno que causo.
A veces, cuando duele perdón. Aveces cuando te no te quiero, adiós.
Violeta.

II (1)

Martín:
           A vos te escribo porque te quiero, pero, no, no te amo, y se que jamás lo hare.
Se que me odiaste, tantas veces, que no te alcanza la memoria para recordar cuantas, y al mismo tiempo, me quisiste mucho más de lo que yo alguna vez te quise. Me sentí mal cuando me di cuenta que nunca te habia querido, ni te quise, ni jamás te querria un centesimo de lo qeu vos me quisite o extrañaste, y más de una vez me invadió la culpa.
Me acorde de todas las veces que te hice mal, y yo , me mantuve inmutable.Viendote romper, como sí en algún punto, me gustara verte así. En ese estado, casí deplorable. Supondré que mi lado sado-masoquista me impulsa a segur atandote, y envenenarte, de mi.  Convertirte en preso de mis caprichos y mi histeria. Te convertí en un esclavo de mi desquisie, mis idas, mis vueltas, y la locura que me capturó por estar dividida de esa forma tan perversamente dulce. Te lastimé y entre lágrimas admito cuanto me gusto hacerlo,vernos sufrir, y vernos llegar hasta donde no pudieramos más.
Violeta.

lunes, 24 de octubre de 2011

I (2)

Al ladrón de mi:
                          A mi siempre me gusto tu nombre. Por sobre muchas cosas de vos, siempre me gusto. Me sonaba, como.. musical. Sí,  así. Pero, creo que no desde el primer día, sino un tiempo después, después de haberme vuelto loca. Loca, por tu culpa. Por haberme sumergido en el mar de ilusiones en el que me hundiste.
Me volví loca, tan loca, que te regale algo, que jamás podrias devolver. Te regale mi alma.
Lo regale sin esperar nada a cambio. Pero, aún así si lo recibí. Recibi el tuyo. Porque eso somos, eso fuimos, y eso mismo seriamos siempre hasta el ultimo día de nuestra existencia, dos amantes a los que les habían robado el tiempo de ser.Eramos nada y todo a la vez, cumpliendo un pacto que en silecio hicimos para nunca jamás olvidar lo que no pudimos ser. Lo que no nos dejaron ser.
Y ahora entre risas, y un te quiero, te veo y me sonrió. Nos veo, y lloro,y me rompo en mil pedazos como tantas veces quisieron romperme, para no poder tenerte, para que las ilusiones se desvanezcan y ese sueño hermoso, que anele, desaparesca como si nunca jamás hubiera pisado mi mente, mi ilusión y mi corazón.Te deje ir. Te dejé que te marcharas y no miraras atrás, porque, es verdad, yo no podía ni puedo, hacerte feliz a la medida que vos mereces. Todavía me acuerdo del día que te deje marchar, como llore. Lloramos. Las lagrimas corrian por el rostro de ambos, y, es el día de hoy, que aún se me inundan los ojos recordardando la escena. Me miraste y me pediste por favor, pero te dije, no, por favor a vos, anda, y se feliz, por que yo ya no puedo hacer eso, sabiendo en el fondo que nunca habia logrado hacerte profundamente feliz. Bajaste la cabeza, y simplemente, me fui.
Me fui más lejos de lo que alguna vez me había ido. Deje mi alma hecha pedazos, al menos lo poco que restaba de ella en mi, en el camino, y la parte que conservabas vos, te la quedaste porque no quiso volver.
Quiso quedarse ahí donde fue y es feliz.
Esque como vos nunca nadie me hizo tan feliz. Nadie me hizo reir con tantas ganas como vos me hiciste reir.
Ni me hizo sentir tan viva como vos me hiciste sentir... Sí, a pesar de lo dañina que alguna  vez me parecio nuestra 'relación', si volviera el tiempo atrás y tuviera que elegir entre conocerte o no, lo volvería a hacer, porque, feliz de la forma en la queme hiciste vos, Matias, nadie lo hizo.

Violeta

I

A vos, que no sos ni fuiste ni nunca seras, lo que jamás soñaste:
                                                                                                A veces me pongo en tu lugar. Sí en el tuyo. Que dificil ha de ser vivir queiendo entera a una  persona dividida, que con  el corazón quiere a alguien y con el alma, ama a otra. Con lo que le queda de alma mejor dicho, porque hace tiempo que se la robaron, se la arrancaron.  Sí se la arrancaron. Contra su voluntad. Un amor tan fuerte como un huracán se lo robó sin piedad alguna, y lo acobijo, lo  cuido, y le dio lo que jamás le habían dado. Lo trató como si fuera parte suya, entonces decidio nunca volver.
Sí, a veces pienso en vos un poco. Sólo un poco. Lo suficiente para sonreir un rato, para que dentro de mi mente, no te sientas ignorando. Y pienso. Pienso como fue que justo vos fuiste a dar conmigo. Como fue que los caminos se cruzaron de esa forma.
Ahí es cuando vuelve a mi mente una tormenta de recuedos, frios recuerdos, como el día que nos conocimos. Así de frios. Casí helados. Me acuerdo que tenía frio en la nariz, aunque no es un gran detalle, poque siempre tengo frío en la nariz. Estabamos los dos ahí parados, espeando que llegara el colectivo. Yo tenía que volver a casa, vos.. no se.
La media hora que esperamos los dos ahí, se hizo un silencio entre los dos. Creo que el tiempo y el lugar nos encontró a ambos, pero vos no me querias encontrar. Ni te mosquiaste cuando te pregunte algo tan simple como la hora. Entonces, nos quedamos ahí. Inmerso cada uno en si mismo.
Al rato vino el 160 y nos subimos los dos, habia solo dos asientos vacios. Dudaste antes de sentarte al lado mio, al final, lo hiciste.
Los diez minutos de viaje, hablamos como dos extraños que se conocen de viajar todos los días juntos, y al llegar a la parada que estaba enfrente del nacional, los dos nos bajamos.
Creo que no fue coincidencia, creo que alguien nos puso ahi por la misma razón, incluso, caminaste dos o tres cuadras más conmigo.
Recién al llegar a la esquina donde nos dividimos revelaste tu identidad. Me contaste que te llamabas Martín, que vivias ahí a unas cuadras, y que habías egresado el año anterior del colegio 'ese que esta acá a unas dos cuadras'. No estabas orgulloso de haber ido ahí, por eso, jamás dijsite su nombre. Nos dividimos, y yo, me fui por mi lado, vos por el tuyo.
Siempre hicimos lo mismo, cada uno por su lado. Porque eras muy frio, o muy oruglloso, o porque ambos eramos un poco así.
A veces me pregunto porque ellegamos al punto que llegamos. A odiarnos y fingir querernos. A estar presos de una rutina que vos odiabas y yo amaba. Porque, a mi me gusta la rutina. Siempre y cuando la arme yo, y vos la odias. La odias de la misma forma que odias esas cosas mias, esas cosas que me vuelven 'tan yo misma' que las odias con tu alma, porque te hacen quererme, quererme más de lo que alguna vez pudiste admitir.

Violeta.

Tiempo

Eso somos, eso fuimos, y eso mismo seriamos siempre hasta el ultimo día de nuestra existencia. Nada y todo a la vez, cumpliendo un pacto que en silecio hicimos para nunca jamás olvidar lo que no pudimos ser. Lo que no nos dejaron ser.
Y ahora entre risas, y un te quiero, te veo y me sonrió. Nos veo, y lloro,y me rompo en mil pedazos como tantas veces quisieron romperme, para no poder tenerte, para que las ilusiones se desvanezcan y ese sueño hermoso, que anele, desaparesca como si nunca jamás hubiera pisado mi mente, mi ilusión y mi corazón.

viernes, 14 de octubre de 2011

Miedo

Sí, otra vez, he vuelto, porque nunca antes me había sentido tan libre como acá, porque puedo gritar en silencio para que en medio del barullo nadie escuche mis mudos gritos.
Siempre tuve miedo de una cosa, una sola, que todo esto, que  vivo y alguna vez viví no sea ni halla sido real, que todo aquello que conocemos, y creiamos conocer sea solo una ilusión. Siempre me convencí de tener miedo a una sola  cosa, porque, a mi los miedos me hacen sentir débil, y para mí esa, es mala palabra.
Todos los días tengo un poco de miedo a que lo triste que he estado durante mucho tiempo, ahogue mi  alma. He tenido miedo de que el fuego que arde en mi entorno, consuma mi interior, y para cuando me quiera dar cuenta este en uno de esos lugares que odio tanto, trabajando de algo que deteste.
Algunas noches he llegado a aterrorizarme a causa de una idea tan fugaz, que a penas se la puede recordar, esa idea tan horrible que me deja un gusto amargo en la boca, igual que esos besos que nunca te dí.
Tantas veces he temido que este mundo tan materialista en el que vivimos, me consuma lentamente y mi escencia termine por consumirse dentro de el.
Tantas veces, he llorado noches inmensas, esperanado un nuevo amanecer en el que mi cuerpo  ya no sea preso de estas ataduras. Tantos días eternos he esperado ver el sol en mi infinita oscuridad, sin haberme podido dar cuenta, que el sol jamás dejo de brillar para mí, y la luz nunca se disipo, porque la luz, la ven solo aquellos que quieren verla, que la buscan para encontrarla.

jueves, 13 de octubre de 2011

Para los que creyeron siempre, para los que dejaron de creer, para los que todavía siguen adelante después de todo, para todos ellos, y para los que no,  para ellos escribo yo. Para aquellos que todavía siguen adelante porque creen que lograran cambiar el mundo antes  de que los cambie a ellos, para los que no creen en un mañana, para los que confían en que estará todo bien sin importar lo que suceda.
Para vos, que estas del otro lado, y me encontraste acá, no te dejes ir.
Porque lo único que te toca hacer desde hoy hasta el último de tus días es seguir avanzando, recordando de donde venís, para no olvidar quien sos.
Para vos, que buscas la felicidad, sin querer encontrarla, resigna el dilema de una buena vez, y asumí y acepta lo que queres, porque el día que realmente lo desees, vas a conseguirlo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

A veces me pregunto si lo que siento es realmente amor. Sí todo esto, que en casí  un mes estuvo sucediendo es o no correcto. Y sí estoy yendo por el camino equivocado? Qué pasaría si aquello que alguna vez encontre tan real fue solo una ilusión tan tangible ?.  A  caso no sera el temor que me invade lentamente y no me deja vivir libre y disfrutar de lo que siento.
No sería la primera vez. Tantas veces, el miedo ha aprisionado a mi corazón sin dejarlo ser, ni dejarlo expresar lo que por su naturaleza emite.
Es que ya no se si es el miedo o soy yo misma, que me ato y no me dejo ser, y poco a poco me pierdo donde no me pueda encontrar.