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sábado, 24 de junio de 2017

Hoy igual que todos los días espere que llames. Esperaba que sonara el teléfono con tu nombre en la pantalla y después de hacerme desear un poco, responderte. Esperaba que del otro lado me encontrará con tu voz disculpándose por no haber llamado antes, que te excusaras con que habías estado ocupado o alguna cosa así.  No importa con que, con tal de que llamaras y aseguraras que ibas a venir esta tarde.
Aunque el teléfono no sonó, yo esperé igual, y cociné esas cosas que tanto te gustaban a vos y pensé que tal vez preferirías no llamar y aparecer en mí puerta para que merendemos juntos, y nos olvidemos de todo esto un rato y disfrutar de la compañía del otro.
Preparé todo para la hora del té.
A las siete y media, supe que no ibas a venir, y con tristeza y pesadez levanté la mesa y miré el teléfono decepcionada, buscando mensajes que nunca llegaron y se que no van a llegar.
Ni te diste por aludido.
Seguí esperando. A veces me pregunto que tan estúpido es esperarte, que tan inútil es extrañarte. A veces me da miedo descubrir que yo sola extraño, que yo sola espero y que vos te hayas sacado un peso de encima.

sábado, 3 de junio de 2017

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Sabía que este día iba a llegar, en el que pasado de felicidad me contaras tu buena noticia y a mi se me parar el corazón y no me entrara el aire en los pulmones. El día en el que el desconcierto absoluto me inunde el cuerpo y no termine de saber si reir o llorar, con vos.
No es que no lo esperara, es que nunca iba a estar lista para escuchar esa noticia.
Dejarte ir de esta manera es de las cosas más dificiles que he tenido que hacer, con las que he tenido que lidiar. A pesar de eso, no voy a olvidar los buenos tiempos, las tardes eternas, las noches que nunca debieron terminar.
Aunque me duela y me desgarre, no voy a olvidarme de nada, dejarte ir no tiene por qué significar borrarte.

martes, 30 de mayo de 2017

Cuando te fuiste yo me propuse que no iba a llorar tu muerte, porque iba encontra de lo que vos me habías enseñado. 
Cuando te fuiste, decidí que iba festejar tu vida, porque tantos años transitando por este mundo, no debían reducirse a un día en el que tu cuerpo se detuvo. 
Decidí que aunque me doliera iba a poder y también iba a seguir. Me acordé de esas culturas en las que festejan la vida cada vez que alguien parte, y me pareció que era lo mejor que podía hacer por vos y por mi también. Quiero festejar siempre haberte tenido de abuela, quiero festejar siempre haberte tenido de ejemplo, quiero festejar todas las cosas que hemos vivido como familia y hemos aprendido porque vos estuviste ahí.
Así que donde quiera que estés, feliz cumpleaños Coyi, seguro andas vistiendo de gala con collares de estrellas a todos por allá.

lunes, 29 de mayo de 2017

Honest


Si tuviera que ser honesta, realmente honesta con todo esto, pero serlo sin filtro alguno, debería admitir que nunca te amé.
Que si creí que lo hice fue porque la idea de sentirme feliz con alguien me fascinó, pero viendolo en retrospectiva se que no te amé. Amé en el sentido más egocéntrico del verbo amar, me amé a mi misma, siendo feliz, riéndome a carcajadas, viviendo cosas nuevas pero no a vos. De hecho, gran parte del tiempo llegué a detestarte, a sentir esa repulsión que me empujaba a irme lejos, evitarte, pero al lado de sentirme viva, era un precio que podía tolerar.
No voy a mentirte, quería un testigo. Necesitaba uno, uno que pudiera dar fe de que yo había sobrevivido tantas cosas, uno que estuviera ahí expectante mientras yo renacía de mis propias cenizas, cómo a pesar de las piñas, los miedos, todo, era capaz de seguir adelante, reinventarme.
Si tuviera que ser realmente honesta, te diría que nunca te amé, que jamás lo haría, porque no podría amar nunca una persona como vos, que me miró en el espejo y me preguntó como fue que yo terminé enredada con vos, que me molesta de sobre manera que se sepa que yo estuve con alguien comovos, que me hallo sorprendida cada vez que me recuerdan que fui capaz de terminar con una persona así. Que no entiendo ni cómo ni por qué paso, pero cuando enfrío la cabeza recuerdo que realmente necesitaba que alguien estuviera ahí solo para verme marchar, que lo único que quería era eso, alguien que estuviera ahí un rato, y no me generara mayor complicación.
Si tuviera que ser honesta, cruelmente honesta, te diría que nunca te amé, pero no borraría el tiempo que compartí con vos, porque sería estúpido, mal que mal el tiempo me trajo hasta acá, y me alegra estar acá, solo que vos mereces saber después de tanto jactarte de lo mucho que me conocías y saber bien qué pensaba o por qué hacía o dejaba de hacer, que en realidad no me conoces nada, tanto te creiste saber de mi, que nunca te gastaste en conocerme, porque eso era dejar de la do el orgullo, esa postura tan tuya de "yo se todo".
A veces creo que no necesitás mi honestidad brutal, porque en el fondo le tenés miedo. Te da miedo, llegar acá y encontrarte con que no fuiste nada relevante, y que solo clasificaste como pasatiempo, te da miedo darte cuenta que no tenes ni idea de quien soy y que de verdad esto sea un sincericidio y encontrarte (aunque tu orgullo jamás te permita creertelo por más auténticas que sean mis palabras) que siendo totalmente honesta, yo, nunca te amé.

jueves, 25 de mayo de 2017

Por si me pasas a visitar: Un recuerdo lindo.

Hoy me acordé de la primera vez que me dijiste que me amabas.
Hacía días que venías dando vueltas con la idea, y esa tarde noche, que me pasaste a buscar por la estación del subte con el auto como hacías siempre entre las pavadas que hablábamos, lo dijiste y no lo esperaba.
El estómago me dió un salto, porque no podía creer lo que estaba escuchando, y no recuerdo bien que te respondí, pero si me acuerdo que no me entraba la sonrisa en la cara y que casi se me saltan las lágrimas de la emoción. Es curioso que todavía hoy me pasa lo mismo con este recuerdo.
Me acuerdo que no lo podía creer, y que quería escucharlo mil veces, que me abrazabas y me lo dijiste tantas veces que entonces sonó real, entre besos y abrazos que me despegaron del suelo.
Real, a veces tenías la mala costumbre de hacer eso, y se me escapaba un grito histérico del miedo, y lo mucho que me enojaba porque odiaba que lo hicieras. Al final, todos esos en los que con la excusa de mi estatura contra la tuya me terminaste alzando, son de los recuerdos más lindos que compartimos. Porque a pesar de lo mucho que me enojaba, siempre terminaba riéndome contra tu boca, eso siempre salvaba cualquier cosa.
Hoy después de no se cuanto tiempo, te extrañé. Extrañe esa seguridad que me daban tus abrazos, porque ahí siempre podía esconderme. Extrañé el pasado que compartimos.
Lo triste de extrañar un pasado con alguien es que jamás va a volver. Más cuando has crecido y has vivido y no podrías proyectarlo nunca en tu presente o futuro.
Hoy me doy cuenta que con vos, lo que más me dolió fue aceptar que ya no te quería como antes, y que nuestro vos y yo ya no existía, porque nuestros caminos se habían empezado a separar hacía muchísimo tiempo atrás.  Ya no teníamos nada que nos pudiera mantener juntos.
Con vos nunca dudé que me hayas querido, porque a pesar de todo jamás tuve un "pero" de nada. Se que me querías, y que era incondicional, y se que lo que sentí yo para con vos, también lo fue. Solo que teníamos fecha de vencimiento, y ya estábamos vencidos hace rato.

Creo que te gustaría saber, que este, es de mis recuerdos favoritos de mis cortos veintidós años. Creo que te gustaría saber, que cuando me acuerdo de vos, sonrío. Creo que lo escribo acá porque tal vez todavía algunas veces venís acá a ver qué hay, y si lo encontrás (que es la idea), sonrías igual que yo. Que sepas que a pesar de que tuvimos un final turbulento, y que no siempre fue todo color de rosa, hoy se que fui feliz, y que me diste de las cosas más lindas que alguien puede darte, quererte con lo mejor y lo peor de vos, y a pesar de todo elegir siempre estar ahí. Jamás dude de cuánto me querías, y hoy se que eso es de lo mejor que puedo tener con alguien. Que no fuiste perfecto, y yo mucho menos, pero así todo fueron muy bellos esos dos años casi tres que compartimos juntos con sus altos y bajos. Que te deseo toda la felicidad del mundo ,y que ojalá tengas la vida que soñaste y mereces.

lunes, 1 de mayo de 2017

El Comodín 🃏

Me había olvidado lo que era conocer a alguien. Hace muchísimo tiempo que no lo hacía. Tal vez por eso todas mis ex parejas fueron en un principio amistades. A mí me exaspera la parte de conocer al otro. Me molesta que me guste un extraño. Un ser del que conozco poco y nada que se esconde tras respuestas vacías y risas repetidas, que no se haya explayandose ni dando un extendido discurso de por qué esto o aquello. Entre respuestas escuetas y datos reducidos tengo que ir armando un rompecabezas. Tal vez me molesta proque yo soy un libro abierto, y cada vez que puedo te comparto un poquito de mi vida, porque seas quién seas si estamos hablando quiero hacerte formar parte de este pequeño universo que es mi vida.
Él no. Dice mucho de nada, habla un rato de todo sin entrar en detalle. Él es una continua pregunta sin responder.
Tan poco se de vos que incluso me resulta difícil y ridículo escribir sobre esto. No se nada de vos, de quién sos vos.
¿Quién sos?

jueves, 13 de abril de 2017

Con lágrimas en los ojos y un terremoto en el cuerpo me repetí 'soy más fuerte que esto', y frenó el temblor.

jueves, 6 de abril de 2017

Nada más triste que asumir otra vez que te tengo que dejar ir, que volver a entender que nunca nos pertenecemos en ningún instante, que otra vez me desarmo cuando te escucho decir las mismas cosas.
Pero está bien. Nada más lindo que saberte feliz.
Ojalá la vida te de lo que mereces, y ojalá algún día deje de dolerme  tanto este porque yo no que no deja de darme vueltas siempre.



martes, 28 de marzo de 2017

🤸

Soy de esa clase de persona que no importa cuánto me puedas lastimar y cuánto me hayas defenestrado por cualquier medio, que me voy a preocupar porque llegues bien y seguro a tu casa. Soy de esas personas que se pueden bancar que la destrozes y esperar y desear para vos que seas feliz en serio y tengas una buena vida. Porque sabes? Yo creo fielmente en que el universo y la vida nos devuelve lo mismo que le ofrecemos incluso nos recompensa cada vez que dimos más y mejor de nosotros, pero no es sólo eso, también es que entendí que todo tiene una razón de ser y si estoy acá por algo es y a todo mi pasado le debo y agradezco que me haya guiado hasta acá.

lunes, 27 de marzo de 2017

Me enamoré de vos esa noche, de tu piel, de tu risa y tus muecas, la forma en la que tu cuerpo se contraía con las cosquillas. De como entre juegos siempre terminaba encima tuyo tratando de ahogarte con la almohada, y volvíamos a batallar por quién hacía reír al otro, y otra vez tratábamos de ponernos serios. Por un instante funcionaba, pero al siguiente otra vez estábamos partiéndonos de risa.
En la penumbra me prometiste un para siempre, y con una sonrisa en la cara lo afirmé, aún ambos sabiendo que nunca podría ser.
Salió el sol, se rompió el hechizo, pero está bien, ambos esperamos una eternidad donde el tiempo nunca nos dió lugar.

domingo, 26 de marzo de 2017

Se van los 21.

Se van los 21.
En vistas de que en los próximos días voy a estar dejando los veintiún años para recibir a los veintidós, me pareció óptimo hace como una "review" de lo que fueron estos casi 365 días de mi vida, porque este año me pasaron un montón de cosas, pero un montón posta, y gracias a todo eso crecí un montón.
A los veintiuno por primera vez me enamoré de alguien, por primera vez me vi realmente teniendo una vida con otra persona, y dejé de pensar todo en singular, pero también, a los veintiuno, me rompieron el corazón por primera vez. Sí, venía invicta, veintiún años ilesa, pero bueno todos nos comemos una piña alguna vez, y me dolió, me dolió banda hasta sentir que escupía el corazón por la boca y me arrancaban los huesos de la carne. Así todo sobreviví. Y valió la pena, me dolió hasta el alma, pero lo valió, porque en el medio, viaje, dejé gente y conocí otra. Tal vez todo esto tenía que pasar para encontrar dos amigas de fierro y un montón de gente hermosa que me ayudó sin pedir nada a cambio. Entonces, si todo esto tenía que doler para que encontrar la vida con estas personas, la verdad es que no es tan terrible. Porque a demás de eso, a través de esa experiencia aprendí a quererme más a mi misma, y que yo (y todos) nos merecemos alguien que nos quiera sin peros ni excusas. Irse porque nos queremos más a nosotros no está mal.
En estos casi 365 días de mi vida también me animé a admitir lo que tanto miedo me daba desde un principio, no me gustaba mi carrera, quería hacer otra cosa, y con todo el cagaso del mundo, y unas ganas de llorar que me petrificaban, me animé a decirlo en voz alta, y me animé después de tanto tiempo a hacer lo que tantas ganas tenía hace tanto.
También viajé, conocí lugares nuevos, visité viejos, viaje a ver a mi familia, me reencontré con primos. Recordé que tengo una  familia que vale millones, que cuando las papas queman, son el mejor equipo con el que cualquiera quisiera contar.
Aunque también se llevaron dos seres muy importantes en mi vida, mi gata primero y mi abuela después, realmente estuvieron buenos, sobretodo porque crecí un montón. Aprendí un montón. Ya no tengo miedo del paso del tiempo, espero los veintidós con ganas y expectativas, porque hoy me redescubro capaz de enfrentarme a lo que venga, porque me acordé que siempre tuve la capacidad de darme maña con lo que me pasara para sobrellevarlo. Así que al próximo año de mi vida le digo, vení que te estoy esperando ansiosa de muchas más cosas por vivir, más experiencias que me lleven más lejos todavía porque se que aunque las piñas duelan y los corazones rotos sangren, puedo con esto y con mucho más.

lunes, 13 de marzo de 2017

Tu mano en mi cintura y que me saludes con un beso en la nariz. Se me escapa la risa en ese gesto que siempre encontré familiar y a la vez nunca me terminé de acostumbrar.  Que te rías de mis caras, que me hagas burla al caminar y pateamos las hojas del otoño que avisó que está por llegar. Cuando lleguemos a la esquina y esperemos por cruzar me de un chucho de frío y sin preguntas me abraces para que refugiarme en vos y en tu calor.
Haces siempre la misma mueca, esa que te mordés el labio y sacudís lentamente la cabeza como negando algo y a la vez sonriendo. Volvemos a caminar, recorremos las mismas calles de siempre y en el mismo punto nos separamos un vez más. A veces creo que te cuesta dejarme ir a casa, como si quisieras solo un instante más y otras que huis no se si de mi, de la vida o de qué, como si tuvieras miedo de algo que no sabes bien qué es pero que igual te asusta. Otras veces en cuanto me giro me tomas la mano y tiras de mi por un último abrazo hasta la próxima vez o simplemente te me quedas mirando como a paso rápido y hecha un bollito para que el frío no se me meta en las venas me las voy picando para casa, y decidís hacer lo mismo. Así el tiempo pasa más rápido y podemos llegar y con la excusa de un "llegué bien" volver a hablar y así cortar la distancia que acabamos de recorrer.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Otra vez sopa

No quiero necesitarte así. No quiero que si un día no hablamos sentirme vacía. No quiero que tus abrazos hayan sido siempre mi refugio. No quiero hacer siempre las mismas cosas. No quiero buscarte hasta el cansancio porque sólo con vos ya no me siento tan sola.
Quiero creer que tenés razón, que yo voy a poder estar con él pibe que se me cante, quiero creer que tenés razón cuándo decís que voy a llegar a donde quiera. Quiero creer que es verdad cuando decimos que nunca vamos a poder separarnos, porque jamás querríamos eso. Quiero creer que estás esperando que suene tu teléfono con mi nombre en la pantalla tanto como yo lo estoy haciendo.
Quiero creer que esto es mucho más simple de lo que parece, y que me dejen de preguntar los porqués de todo con vos, para dejar de hacerlo yo también.
Quiero creer que tenés razón. Que lo voy a encontrar en algún otro lado, así dejó de ir a morir al mismo lugar. Así dejamos de ir a morir juntos al mismo lugar donde tantas veces nos hicimos mierda por no saber cuándo parar, ni cuando separarnos no nos aleja para siempre sino que nos salva de hacernos las mismas cosas una vez más.

lunes, 6 de marzo de 2017

Despertar

Me gustan las mañanas así, en las que me despierto por la luz que se filtra en la ventana y  tu quejido después de la alarma. Ese momento en el que no puedo abrir un ojo ni despegarme de la cama y entre risas y patadas en el aire me arrancas del sueño a través de tus dedos pinchandome la cintura, mientras me retuerso en  las cosquillas.
Si me desayuno tu risa en esa pequeña guerra de tira y empuja por quien logra hacer reír al otro, se que mañana me quiero volver a despertar junto a vos.

jueves, 2 de marzo de 2017

🚶

Me gusta creer que ese día en el que la vida nos volvió a cruzar fue porque nosotros dos nunca nos tendríamos que haber separado de la vida del otro. Me gusta creer que el cosmos y el universo alinearon todo para que nos tomáramos el mismo tren a la misma hora. Ese que ninguno de los dos solía tomar, y que nunca viajábamos a esa hora, y sin querer y una excelente sincronización nos volvió a encontrar.
Me gusta creer que todo es por algo, y si es así, le agradezco a todas esas cosas que he vivido porque me han traído hasta acá, nos han traído hasta acá, hasta este punto y que lindo es estar acá.
Estoy completamente segura de que somos compañeros de viaje, de vida, de aventuras. Estoy completamente segura de que está amistad es el regalo más lindo que me hizo la vida y le estaré eternamente agradecida por eso, y a vos por el tiempo y la vida compartida. Ojalá nos queden muchos años, mucho más por caminar juntos.

domingo, 26 de febrero de 2017

Hay gente que tiene la inminente necesidad de presumir, cartelear felicidad, como si así uno fuera más feliz, o tal vez tiene que ver con una necesidad o deseo por volver tangible un instante que no va a poder ser más que eso.
Por suerte, yo no la tengo.
Me he encontrado viviendo más momentos felices en el último tiempo de los que hubiera esperado vivir a pesar de todo. Me he encontrado deslumbrada por lo linda que es la vida en buena compañía. Eso es lo más lindo que me han dejado estos días, la alegría de tener buenos compañeros de ruta. Ya no me preocupa ni me perturba el tiempo que podamos o no compartir en este camino, finalmente entendí lo lindo que este preciso momento en el que caminamos todos juntos, y tenemos la suerte de coincidir en esta vida.
A todas estas personas bellas que hoy tengo a mi lado, simplemente puedo decirles, gracias por tanto amor. Gracias porque a pesar de que la vida duela y a veces las heridas del alma sangren, todo duele menos si se que ahí van a estar para curarme de a poquito el alma.
Gracias.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Te juro que iría la abrazaría y le diría que vamos a estar bien, que no se preope porque esto es sólo una etapa, y vamos a estar bien. Quiero creer que es verdad. Quiero creer que el día de mañana me voy a encontrar con alguien que me quiera como corresponde, y que no me haga sentir que no soy suficiente.
Ser o no ser suficiente. Esa es la herida que más me duele, más me tortura. No haber sido lo suficientemente nada. Ni linda, ni flaca, ni inteligente, ni nada, por que al final, te ganaron las ganas de tener razón.
Al final no vali lo suficiente para que supieras cuando parar.
Hay algunas personas que siempre nos van a pertenecer en algún nivel. Personas que nos pertenecen en el cuerpo, el alma, el ser. Creo que lo que siempre me pasó con vos es que nunca dejaste de pertenecerme en ningún nivel. que vos si y yo nos pertenecemos en un nivel platónico, más allá de las probabilidades, de las posibilidades de vida de ambos.
Hoy se que me duele igual que siempre me dolió la imposibilidad, se que me duele el jamás va a suceder, porque hoy existe el escenario, solo que vos y yo no existe más que en otro plano.

miércoles, 25 de enero de 2017

"Diganle que me dolió hasta el alma, pero que gracias".

Resiliente

Decidí que no iba a llorar, que iba a recoger todos mis pedazos y a pesar del dolor me iba a rearmar. Si algo había aprendido en estos veintiún años era que tenía esa capacidad de crecer, y aprender del dolor, y esa era mi mayor virtud. Soy puramente resiliente, aunque me desangre y me desarme llorando, y a veces el mismo dolor me saqué el aire. Así que una vez más me paré y repetí para mis adentros como tantas otras  veces, pero más firme que nunca 'soy más fuerte que esto', porque no importa cuántas veces he caído hasta el día de hoy, me he levantado muchas más. Acá estoy, más lejos de lo que he creído llegar.
Soy más fuerte que esto, una vez más aunque duela puedo con esto, porque esto es lo que mejor se hacer, avanzar.

domingo, 8 de enero de 2017

Día 2

El día transcurrió sin penas ni glorias. Amdito que me aburrí bastante y que en más de una ocasión deseé que estuvieras acá. Hay tantos lugares que me hubiera gustado compartir con vos...
La habitación es demasiado grande para mi sola.
Hoy en la playa tuve frío en más de una ocasión y no pude evitar imaginarme entre tus brazos refugiándome del viento.
Ojalá tu día haya sido mucho mejor que el mío.

sábado, 7 de enero de 2017

Día 1.

Hoy hice la cama a tus mañas, porque aunque se que estás a miles de kilómetros tengo la esperanza que cuando me despierte estés al lado mío abrazandome. Se que es imposible, pero no pierdo nada con probar. Con suerte nos vemos cuando duerma o cuando despierte. De cualquier forma, hasta entonces.
                             ~*~
La suerte me acompañó y cuándo logré conciliar el sueño me encontré con vos, aunque sea por un rato te veo sonreír y me refugio en tus brazos. Fue un tanto cruel despertar en la cama vacía. Así todo tu recuerdo tan vivido me dejó sonriendo toda la tarde.
Ya estoy en la cama por ir a dormir, acaba de estallar el cielo con unos truenos que podrían dejar sordo a cualquiera. Ojalá estuvieras acá. Con vos todo me asusta menos, incluso las tormentas de verano.
Voy a proceder a dormir.
Espero que estés bien.

jueves, 15 de diciembre de 2016

"[...]El amor no es poseer: Las personas no son tuyas, ni mias, ni de nadie que no sean ellas mismas. Este punto es importante siempre tenerlo en cuenta ya que cuando se pasa por alto se termina viviendo en una relación toxica* (...) (*todo esto solo es una opinion ustedes amen como se les cante, pero amen completamente, porque duele mucho cuando te aman a medias)" - Paloma


Sin querer encontré que mi prima con quince años entiende mucho más de lo que es el amor que gente de mi entorno, y en cierto punto me dolió. Me dolió saber que era lo que tenía astillado en el alma hace días, que me amen a medias. Yo no quiero que me escondas. Creo que ya no quiero más nada de todo esto. Ya no quiero ni llorar ni sentirme miserable, ni que siempre tengas otra debajo de la manga, porque es vedad, "son formas de hablar" y yo no se si te "hablas de la misma forma con otras".

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Esto es el 'después'.

Sentí como se me rompía el corazón por segunda vez en tan poco tiempo. Mi estómago hizo una convulsión amenazando expulsar la cena por mi boca. Cerré con fuerza los ojos, tratando que ni el dolor físico ni el emocional me ganaran sin embargo me saltaron las lágrimas como un síntoma más del estallido general que mi cuerpo manifestaba. ¿Qué pasa cuando después de tanta decepción se te acaba el amor? ¿Qué se hace cuando ha llegado la muerte que hemos no solo previsto, sino también anunciado? ¿Qué te voy a creer ahora, si cuando te veo no puedo olvidar como me has fallado? Se muy bien que tengo la capacidad de perdonar, pero no puedo olvidarme las cosas que he vivido, mucho menos las que he sangrado de esta forma, con este dolor profundo como pocos que me ardió y consumió hasta el alma. Soy capaz de perdonar, pero no me creo capaz de amar, después de esto. Porque el amor es un sentimiento puro, fuerte y contrariamente frágil, porque cuando la confianza se
quiebra, se desmorona a toda velocidad.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Después del impacto

Pensé que la angustia me iba a matar, o que me iba a morir llorando, porque las lágrimas se me seguían escapando de los ojos aún cuando no quería que sucediera, creí que un mal estar así de profundo no iba a terminar más.
A pesar de mi pronostico para la situación con el correr de los días y después de la purga que logré hablando con diferentes personas, me pude sentir un poco mejor. Dejé de llorar todo el día, me levanté de la cama, y aunque todavía me dolía era de esos dolores que te permiten seguir con el día, aun cuando puede costar mucho.
Sumida en todo eso, no había sido capaz de ponerme a pensar que por más de que doliera esto era solo un comienzo, y esto había sido nada más ni nada menos que la fuerza del primer impacto, ahora venía todo lo demás.
Ahora venía la ansiedad, las preguntas sin resolver, y las miles de situaciones hipotéticas que mi cabeza era capaz de reproducir, para bien o para mal. El problema con mi cabeza y conmigo es que no nos llevamos bien, así que cada dos por tres cuando más distraída estaba, más se le daba por torturarme. Me descubrí despertando alterada una y otra vez de diversas pesadillas, o al borde de las lágrimas cuando me desconcentraba a raíz de las imágenes que no paraba de reproducir delante mío.  Este es el después del impacto, esto es tener que ver como uno se maneja después de que está todo dicho, de cuanto puede o no creerle al otro, esta es la fuerza con la que golpea todo lo que el otro nos lastimó. Acá está la información ya procesada, ya digerida haciendo estragos dentro de uno. Acá es cuando uno decide cuanto aguantar, o abortar la misión, porque hasta ahora uno no es capaz de dimensionar con los daños que nos dejaron, ni que tanto nos demolieron las estructuras y que tanto peso son capaces de soportar de aquí en más.
Acá y ahora, después de hacer un recuento de daños, es cuando se define.
Este es el después del impacto.

martes, 22 de noviembre de 2016

Hacía tanto que no me sentía tan angustiada que quería llorar, hacía mucho que no me caía la ficha de algo y me golpeaba tan fuerte. Hacía mucho que no me dolía tanto alguien, y hacía tanto que no me sentía como las cosas se me iban de las manos, sin tener chance de sujetarlas un instante para poder arreglarlas. Me duele saber que hice tantas cosas mal, y que en cierto punto desperdicié el tiempo vivido, pero a la vez me duele todavía más que no hay nada que pueda hacer contra esto.
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Necesito irme del mundo.
Necesito irme ya.
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Crónicas de una muerte anunciada

Siempre tuve ese no se qué para poder ver las cosas antes de que pasaran, percibir esas que no me decían.
Con vos, no iba a ser distinto. Te sacaba la ficha incluso antes de que vos mismo te dieras cuenta, y te vi irte mucho antes de que decidas armar las valijas y marcharte.
Te vi, como entre sonrisas de plástico, me dejaste de mirar y pasaste a observar la escena. Te vi como, te fuiste alejando de apoco, a veces sin querer, a veces a propósito. Primero me pregunté por qué, cuál había sido el punto en el que todo se rompió delante mío y no lo supe ver, entonces, cuando menos lo esperé me estalló en frente el recuerdo no tan lejano, tu mueca de horror esa noche cuando me miraste, y nunca más me viste de la misma forma. Note como me esquivabas la sonrisa y con los días la mirada, note como me esquivabas cada vez más.
Observé como cada vez más te refugiabas más en quien juraste que era tu pasado, primero a escondidas y después sin reparo alguno estando a mi lado, como tu atención se desviaba.
Me duele saber que desde el momento cero lo vi venir, como rogué que solo fuera un mal sueño y que de verdad no fuera más que un recuerdo lejano, tan lejano que no podría volver.
Me equivoqué. Hoy me duele todo lo que se que está por venir, porque ya no me queres como antes, porque se que no te gusto como antes. Lo se en esa mueca que tan torpemente intentas esconder, esa que se te asoma a la cara cada vez que me ves sonreír, que intentas hacer como si no te pasara.
 Esto no son más que las crónicas de nuestra muerte anunciada.

viernes, 28 de octubre de 2016

Que la música suene más fuerte que todas esas cosas que me duelen. Esas que me queman hasta el alma, las que no puedo entender, las que no puedo desmembrar hasta encontrar su por qué.
Que suene más fuerte de lo que grita mi interior queriendo escapar del cuerpo, de la mente, queriendo de escapar de mi misma, y que duela tanto no poder despegarse, y que haya que vivir así desarmado, desmembrado, porque ya no quiero ni pertenecer a mi misma.
Estoy cansada, de todo. De todos, pero sobre todo de mi misma.
Ya no quiero volver a mi.

lunes, 10 de octubre de 2016

Encuentro nacional de mujeres, Rosario: cuando el reclamo se opaca

Fuente
Este fin de semana fue el encuentro nacional de mujeres número 31, tuvo lugar en la ciudad de Rosario. Si bien es un hecho que naturalmente hubiera pasado desapercibido naturalmente en mi vida,  bien porque aunque apoyo algunos ideales del feminismo no me identifico como tal, bien por que no soy afin a este tipo de eventos.
Desafortunadamente, esta mañana cuando me desperté y encontré las redes sociales plagadas de testimonios de vecinos de Rosario, me entristecí un poco, mejor dicho bastante.

Soy una piba porteña que eligió irse a vivir a Rosario.
Son muchas las razones, pero una de ellas que hoy voy a destacar, es que me encanta la ciudad en todos los aspectos. 


Fuente
Hoy vengo a poner mi palabra yo, en mi muro y la verdad es que me sobrepasa la verguenza ajena que me generó ver todo el vandalismo y las maldades que se hicieron en las estructuras de la linda ciudad que yo elegí, cosas como "aborto legal" hasta "cambiate de bando", "aguante el lesbianismo", "muerte a los machos". Me tocó verlo volviendo a mi casa, primero escuchar estruendos, después escuchar a todas minas gritando cosas como "que las dejen garchar en paz", por Pellegrini, por Oroño, y por otras calles todas escrachadas por la cantidad de cosas que escribieron, cosas que me repugnan. No estoy en contra del aborto legal, mucho menos del lesbianismo, pero si estoy en contra de destruir estructuras tan lindas que tenemos en nuestro patrimonio bajo esa postura, estoy totalmente indignada por ver esas maneras de reaccionar de mierda. Ese tipo de vandalismo no tiene justificación alguna. Si abrimos la cabeza todos, pongámonos la camiseta de igualdad y respetemonos. Si queres garchar, esta todo bárbaro! Pero pensá en cuidarte y respetarte a vos misma, quizás después no tengas que estar pensando en un aborto. Sos lesbiana? Buenisimo, pero dejalo para vos, es tu intimidad sexual y la verdad que me chupa un huevo verlo plasmado en las paredes de tribunales.
Fuente
Chicas, usen la cabeza, y no sólo para plancharse el pelo.”

Me parece tristísimo que una movilización de la magnitud que tuvo el encuentro se vea manchado por estas cosas.  ¿Cuándo estuvo bien justificar en vandalismo? La violencia no hace más que llevar a más violencia.
Yo también soy mujer, y yo también quiero que mis derechos se respeten, poder volver tranquila a mi casa cuando oscurece,  y estar segura que siempre voy a volver y que ni yo, ni mi mamá, mis amigas, ni ninguna más falte mañana. Así todo, nada de eso justifica la destrucción del bien del otro,  ni la ciudad que es de todos.
Los destrozos que se han hecho a los vecinos, ¿Van a ir las responsables a hacerse cargo? La ciudad hecha un caos ¿Van a ir ustedes a arreglarlo? Ese es el problema. Cuando se lleva al extremo el reclamo, cuando la violencia y el odio se les mete en las venas, y se desvirtúa. La idea que planteaban, está buenísima. Que reclamen por justicia, igualdad es algo que como pueblo jamás debemos dejar de hacer, pero sean coherentes. Pedir justicia y arruinar un local, es un acto de vandalismo penado por la ley.  

Fuente
Cuando el pueblo se manifiesta por una causa justa, y en el medio va haciendo destrozos, atacando a otros, el reclamo se pierde, se opaca, se borra atrás de todo lo otro. 
Yo también quiero justicia y quiero que todas las que se llevaron vuelvan, pero también quiero a mi país, a sus ciudades y sus instituciones.  Porque no solo soy mujer, también soy católica y que al igual que la vez pasada se ataque a las iglesias, a sus fieles, me parecen hechos totalmente repudiables. 
Esas mujeres, no me representan, ni a mi, ni a mi género. 
Porque yo se y estoy realmente convencida que para luchar por mis derechos, porque se me respete, a mi y a todas las demás la solución no es la violencia, el vandalismo, ni nada que se le asemeje, jamás. 
Relamente sería interesante que lo reclamos sean escuchados, y se planteen solucines reales a problemas reales, pero cuando estas cosas pasan, se le quita el foco a la cuestión y deja de tener la relevancia que debía tener.
El amor y respeto al otro empieza por uno mismo, y si no somos capaces de querernos, respetanos, terminamos por atacar al resto por no hacer lo que nosotros no somos capaces de hacer con nosotros mismos. 
Yo también quiero que vuelvan las que se llevaron, y también nos quiero vivas, pero también creo que en las búsqueda por que la justicia haga su trabajo y el sistema nos ampare de este tipo de desgacias debe ser sin peros ni dobles filos, si nos quejamos que nos tratan mal, no devolver con la misma moneda, porque ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.


viernes, 16 de septiembre de 2016

El despertar de la niña que fuí

Hace unos años, si alguien me hubiera preguntado que soñaba para mi vida, habría contestado con completa seguridad que quería ser escritora, escritora reconocida.
Cuando pasó el tiempo entendí que ser escritor reconocido no quería ser presisamente ser un buen escritor, sino ser de aquellos que todos conocen por lo fácil y accesibles que son sus escritos. Ahí me di cuenta que tampoco quería eso. Yo quería ser escritora, de esas que son conocidas  por sus brillantes obras, sus célebres citas, por lo memorable que podía ser aquello que produzca.
Un día, sin más ni más, dejé de escribir. Se me acabaron las ideas. La inspiración y la capacidad de crear, se me agotó. A medida que pasaron los días, los meses, los años dejé de soñar con aquello que durante muchsísimo tiempo aseguré que era 'el sueño de mi vida'.
Volví a preguntarme en ese momento qué me imaginaba yo para mi vida,  qué era eso que me quitaba el sueño por las noches, que me movía por las mañanas, cuál era mi motor. En algún momento se me ocurrió que ese sueño tal vez, sería ser editora. Terminar mi amada carrera, y trabajar de esto por lo que tanto tiempo invierto estudiando.
Otra vez, el tiempo corrió y me quedé sin sueño, sin anelo, sin motor.
Hoy me descubro despierta de todo lo que había imaginado, y ya no me queda un norte en la vida. Estudio, porque tengo que hacerlo. Me levanto, porque tengo que hacerlo. No porque realmente sea lo que quiero hacer conmigo, con mi vida.
¿Qué quiero?
Ojalá lo supiera. Ojalá no hubiera perdido el rumbo en el medio del camino, ojalá soñar hoy fuera tan fácil, ojalá no hubiera agotado la ilusión, y realmete espero que todo esto sea tan solo una etapa. ¿Qué es la motivación? ¿Dónde se encuentra?, acaso ¿Podré ser capaz de recuperarla?
Espero que todo esto no sea más que un desgano pasajero. Me da pavor pensar que sea más bien el efecto colateral de crecer, de vivir, de que la vida nos avance y nos trascienda, provocando al final que a uno se le agoten todos los sueños, todas las ilusiones, y despierte a ese niño que teníamos rompiendo en pedazos las realidades que esperó poder vivir alguna vez.

martes, 9 de agosto de 2016

A veces las cosas terminan antes de que seamos capaces de verlas, y las ilusiones se apagan cuando todavía intentabamos atraparlas. Quise volver a donde fui feliz y no fui capaz de recordar donde era que estaba.
Se me escapó entre los dedos, y me dolió en el alma. Una vez más se me escaparon las lágrimas y entendí que este era un nuevo final, porque de este punto, yo no tenía retorno.
Porque hoy desperté sabiendo que ya no quedaba nada y me quedé muda, se me ahogó la voz, terminé deambulando todo el día por donde mis obligaciones me llevaron, tratando de olvidar.

miércoles, 13 de julio de 2016

Los gritos del silencio


En 17 años, dudo que haya ido alguna vez a algún lugar mas triste que un funeral. Cuando nos paramos todos alrededor de un cajón, y el grito desgarrador, cargado de lágrimas sonó al unisono. Que haces cuando las risas de un grupo de amigos se callan, cuando el silencio se roba su voz, cuando sabes que esa persona no va a volver. Somos presos del silencio. Nos agarra los pies y se te mete en las venas. Te envenena. Eso es lo que pasa. Cuando alguien joven muere, un millon de estrellas, se apagan, y cuando es asesinado, otro millon de ilusiones lloran porque se les robo su oportunidad de ser llevadas a cabo. Todos sus proyectos en ese instante, se van... Y ya no queda nada, cuando tu cuerpo yase inmovil. Cuando queremos detenernos con vos, para poder de alguna forma atarte a la vida que se te robo.

25.12.11
<Del 13 de julio de 2012>

lunes, 11 de julio de 2016

Siempre lo dije y dudo que alguna vez deje de pensarlo, hay infinidad de comienzos para la misma historia, y a veces ese real comienzo puede no encontrarse al principio de la línea temporal.
Lo encontré en una caja que todavía sin terminar de despabilarme tiré en su interior un poco apurada todos los recuerdos físicos que me quedaban, y con lagañas en los ojos todavía, la encinté de tal forma que nada pudiese escaparse. Ya no quería que nada de todo aquello me perteneciera en ningún nivel.
Las fotos, algunas se me habían desteñido por el sol y el agua, como si hubieran de alguna forma erosionado mi memoria, y  los colores se dilataron fuera de su lugar original.
No quise conservar nada. De nada. Ni siquiera el hilo que había usado para colgar las fotos, ni los pequeños brochecitos que había encontrado tan simpáticos cerca de la facultad. Tampoco, ese cuaderno que tanto empeño le había puesto. Le debía un punto final, me lo debía a mi misma en realidad, me debía admitir que esa historia no sería ni ayer, ni hoy ni nunca mi “felices para siempre” porque primero, elegí dejar de creer todos esos cuentos que pintó en el aire, y que se volaron en otoño y segundo, porque no quería estar más ahí. Me digné a aceptar que el amor propio no es algo que esté mal realmente, y que elegir ser feliz por uno, y elegir estar con alguien que nos hace feliz, no está mal. No soy mala persona por haberte dejado.
No merezco torturarme a mi misma por las decisiones que tomé, no soy cruel por haber dicho desde el momento cero que ese era el final de lo que alguna vez a su forma tan retorcida, fue un nosotros. Tampoco está bien estar con alguien porque te da pena dejarlo ir, o te da miedo lo que pueda hacerse y hacerte, por horrible que suene.
Con un paso apretado y la caja en la mano, me acerqué al cesto de basura que divisé una cuadra antes, y sin antes repetirme que yo elegí ser feliz, y no está mal lo que hice, ni lo que estaba haciendo, dejé caer la caja en su interior, y con ella todo el tiempo que compartí con él. Yo estaba soltando mis miedos, mis pesadillas, y aceptando que lo que llevo ahora conmigo no son más que cicatrices, aunque haya días que todavía duelan más que otros.
Entonces ahí recordé todos mis comienzos para este principio. Recordé todos esos instantes en los que comencé a construir el principio de todo esto.
Cuando me sentí tan miserable y presa en esa casa en la que el sol no llegaba a entrar por las ventanas que quise correr hasta que fuera capaz de escupir mis propios pulmones. Las lágrimas me bajaron por las mejillas ardiendo y supe que nunca más volvería a ese lugar.
El atardecer entre risas y charlas filosóficas con mi mejor amiga, sobre esa plataforma en el camping, la arena sobre los dedos. No tener miedo.  Encontrar la felicidad entre risas. Abrazos grupales con mis amigas. Dolores de panza, de risa. Como entre todo eso, me acordé que no sabía, ni conocía cuando fue la última vez que había recordado ser feliz.
Saltar al vacío y animarme a arriesgarme por la persona que hace tanto me voló la cabeza. Una noche estrellada en pleno diciembre, que sostenga mi mano al atardecer. Que me demostrara que no hay excusas, ni otras, ni porqué padecer estar con alguien. Una despedida en el aeropuerto al amanecer, entre risas y lágrimas rogarle que no se fuera a la otra punta del planeta, y poder volver a respirar un mes más tarde cuando pudiera volver a abrazarme.
Un antro en Palermo, y que una vez más la música me atraviese el pecho y me haga ser consciente de que estoy acá porque elegí ser ese lugar.
La madrugada de un sábado que entre el insomnio y pesadillas, decidí que todo eso, todo merecía que finalmente era hora de aceptar lo que dejé ir, y que no está mal. Sobre todo eso, no está mal.
Elegí la vida que tengo hoy en día.
Todas las decisiones que he tomado hasta la fecha me han puesto donde estoy hoy, y por eso no podría estar más feliz, porque se que todas las noches duermo tranquila, porque después de tanto tiempo, y tantos comienzos, me llevaron al mismo lugar.
Hoy, me volví a encontrar a mi misma.

Y no está para nada mal.

viernes, 24 de junio de 2016

jueves, 16 de junio de 2016

Amnesia

Me hizo acordar a la cantidad de veces que desee con todas mis fuerzas despertarme y no recordar nada. Como se me gastó la voz entre lagrimas y un llanto desconsolado esperando que nada de todo eso, fuera real, en como la sangre me hirvió en las venas y me caló hasta las huesos, porque pensé que todo esto no podía caberme en el cuerpo, en la vida, en los pocos años que nada de esto me habían enseñado. En como pensaba que la vida no debería ser así, y esa forma tan particular que tiene la memoria de atarnos a esos recuerdos felices y que se nos claven en el alma haciéndonos sangrar toda esa felicidad que supimos tener, y de una forma tan cruel se nos escapa entre los dedos, con esas cosas que nunca iban a volver.
Me acordé de como perder la memoria era lo único que anelé durante muchísimo tiempo, y como todavía hay días que duelen tanto o más que el primero, como todavía a veces no encuentro respuestas a las preguntas que decidí olvidar, y como elegí borrar sonrisas de mi, para poder seguir.
Me acordé como esperé durante años despertar de esas pesadillas que me tocó vivir más de una vez.

Amnesia- 5 Seconds Of Summer
I drove by all the places we used to hang out getting wasted
I thought about our last kiss, how it felt, the way you tasted
And even though your friends tell me you're doing fine

Are you somewhere feeling lonely even though he's right beside you?
When he says those words that hurt you, do you read the ones I wrote you?

Sometimes I start to wonder, was it just a lie?
If what we had was real, how could you be fine?


I remember the day you told me you were leaving
I remember the make-up running down your face
And the dreams you left behind you didn't need them
Like every single wish we ever made
I wish that I could wake up with amnesia
And forget about the stupid little things
Like the way it felt to fall asleep next to you
And the memories I never can escape

'Cause I'm not fine at all

The pictures that you sent me they're still living in my phone
I'll admit I like to see them, I'll admit I feel alone
And all my friends keep asking why I'm not around

It hurts to know you're happy, yeah, it hurts that you've moved on
It's hard to hear your name when I haven't seen you in so long

It's like we never happened, was it just a lie?
If what we had was real, how could you be fine?

'Cause I'm not fine at all


I remember the day you told me you were leaving
I remember the make-up running down your face
And the dreams you left behind you didn't need them
Like every single wish we ever made
I wish that I could wake up with amnesia
And forget about the stupid little things
Like the way it felt to fall asleep next to you
And the memories I never can escape

If today I woke up with you right beside me
Like all of this was just some twisted dream
I'd hold you closer than I ever did before
And you'd never slip away
And you'd never hear me say

I remember the day you told me you were leaving
I remember the make-up running down your face
And the dreams you left behind you didn't need them
Like every single wish we ever made
I wish that I could wake up with amnesia
And forget about the stupid little things
Like the way it felt to fall asleep next to you
And the memories I never can escape

'Cause I'm not fine at all
No, I'm really not fine at all
Tell me this is just a dream
'Cause I'm really not fine at all

jueves, 2 de junio de 2016

Corriste, al ritmo del viento, llenando tus zapatillas blancas de tierra seca colorada. Corriste hasta que los músculos de las piernas ardieran y el aire en tu pecho te aplastará. Corriste, con una sonrisa estampada en la cara que nadie podía borrar. Corriste mientras tu infancia corría a tu lado escapando, huyendo, queriendo permanecer, donde ya no te quedó nada más de niño, y antes de tiempo te tocó crecer.

lunes, 23 de mayo de 2016

Nunca.

Nunca supe entenderte. Nunca. Nunca pude descifrar tus medias sonrisas y esa forma que tenías de mirarme tan particular, que me atravesaba llegando hasta los huesos. Nunca pude explicarme nada respecto a vos. Creo que has sido una de las pocas grandes incógnitas que ha tenido mi vida, una de esas que se, jamás podré resolver.
Creo que no podré borrar de mi memoria esos andares tan tuyos en los que no sabía bien si caminabas, corrías, bailabas o volabas, o tu risa tan musical que siempre me sonó como mi canción favorita.

De la misma forma que me pasa todo esto y todo aquello que no logro desarmar y comprender llegaste sin pedir permiso ni presentación formal y te fuiste olvidando de mí sin despedidas, ni rituales ni lágrimas. Y yo, me quedé acá esperando que tal vez algún día vuelvas a mi, del mismo modo que te perdí y no supe quererte más que cortando tus alas, e inevitablemente llegó el momento en que tus alas se pintaron de hierro, te llevaron lejos. 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Cuando vengas a buscarme acá porque no supiste encontrarme cuando me miraste a los ojos, entonces tendrás que saber, que ya no podrás volver a hallarme porque  no sabrás ni como ver a través de mi, ni de todas las mentiras que se construir.

jueves, 12 de mayo de 2016

Taking Chances

Taking Chances - Chunk! No, Captain Chunk!
I've seen
so many lives being wasted and slowly everyday
The colors turn grey
They say "we already missed our time
so it's useless that you try to leave your dreams behind"

Open your mind
Open your ears
I know you're trapped by all your fears
And I won't let them slow you down
We don't have the time

'Cause I won't wait to see turning useless days to useless years
We are not already done
Let's stay on the run
I'm here to take the best of what I'm living and I don't plan on losing it
I take my chance every single night and every single day before we start fading away

Don't you having anything to stand for
So how can you just wait?
It's time to change your fate
You can always be so much better than what you've always been
That's what I believe in
Never give up on what you want

It's been too late for you to change your fate
'Cause I won't wait to see turning useless days to useless years
You know you'll never be the same
If you take your chance and make yourself a name
I know you're not already done
Let's stay on the run

Open your mind
Open your ears
I know you're trapped by all your fears
And I won't let them slow you down
We don't have the time

I'm here to take the best of what I'm living and I don't plan on losing it
I take my chance every single night and every single day before we start fading away

That's everything we've never tried
All the fears that We'll never fight
To every chance that we have missed
The regrets we'll forever keep
That's everything we've never tried
All the fears that We'll never fight
To every chance that we have missed
The regrets we'll forever keep

I've seen so many dreams being wasted and slowly everyday
The time's fading away
They say we already made our mark
So now let us rewind
Leave our past behind

Del presente que soñe y no tuve

Siempre imaginé a las ilusiones como si fueran un faro de luz, y a los sueños como expectros más fuertes y amplios de esa luz.
Pisé las hojas en el suelo, el viento frío del otoño me empujo un poco hacia adelante y pensé en todas esas cosas que nos perdimos de vivir juntos, como las tardes en las que pega un poco más el sol y no hace tanto frío, y como seguro hubieramos caminado de la mano y en alguna esquina me hubiera refugiado en vos del frío.
Pensé en como todas las cosas que no me gustan ni del invierno, el otroño o el frío me podían gustar con vos. Como las tardes grises y heladas, como las noches de tormenta.
Pensé en todas las cosas propias de las estaciones que me hubiera gustado compartir con vos, y otras de la vida misma. Me acordé de como me hubiera encantado disfrutar de esos dolores lindos que te da la vida y las personas, las lágrimas y el dolor de panza, de reirte mucho con alguien.
Me recordé imaginando días eternos con vos. Me recordé incluso imaginando por lo que podríamos llegar a pelear.
Me acordé de los sueños que matamos antes de comenzar.
Como todo se volvió oscuro, y el color de mis sueños y mis ilusiones se apagó.
Me acordé como te perdí sin nunca haberte tenido, y como me ardieron en la piel todos los abrazos que nunca pude tenr, ni nunca pude dar. Me acordé de todo lo que podíamos haber sido, pero no, porque a veces simplemente la vida decide que no.
Y ahí, terminan y se apagan se vuelan todo lo que uno imaginó.

domingo, 24 de abril de 2016

Último día bueno

“Una de las convenciones menos idiotas sobre el género cáncer juvenil es la del último día bueno el día en que la víctima de cáncer goza de unas inesperadas horas porque parece que el inexorable declive se ha estancado de repente y por un momento puede soportar el dolor.”
John Green, Bajo la misma estrella.
La primera vez que leí este libro, no pude evitar pensar y sentir que este concepto era increíblemente triste, y me preguntaba si sería uno capaz de identificarlo. Por ese entonces, tenía dieciocho años y estaba tratando de entender como llevar la idea de un gran amigo de la infancia con un cáncer fulminante, y pocas ánimos de volver a enfrentarme a un duelo. Si bien entendía el concepto de cáncer, y todo lo que implicaba su enfermedad elegí creer que otra vez no tendría por qué vivir la pérdida de un ser querido joven. Así todo, la vida,  decidió que dos no sean suficientes, y una vez más me ví cara a cara con la muerte de un amigo. Entre una cosa y la otra, este libro con su cuota de ficción y de un autor no viviendo la situación de este tipo de enfermedades, me ayudó a sobrellevar el tema.
Nunca supe cuando fue su último día bueno.
Nunca, con él experimenté poder identificarlo, al menos un día bueno. Tal vez será que él era de esas personas que incluso en la más cruda adversidad pudo mantener esa sonrisa que te inundaba la vida.
De forma diferente hoy entendí el concepto. Si bien mi abuelo afortunadamente no se ve afectado una enfermedad física de estas características, si se ha ido transformando en los últimos años a raíz de la pérdida de mi abuela. Hace cinco años nos dejó, y desde ese entonces perdió la capacidad de sonreír, los chistes y bromas que nos hacía a todos.
Cuando sonó el timbre y estaba del otro lado de la puerta con una enorme sonrisa estampada en la cara, y cruzó la entrada con una soltura tan propia, un medio abrazo, anécdotas a todo vapor encontré un vestigio de quien me abuelo alguna vez fue.
Hoy fue uno de esos días buenos.  No me entró la sonrisa en la cara, y me acordé como antes se partía en carcajadas, como cada vez que nos distraíamos nos escondía las cosas, y se reía en un rincón, y siempre tenía un chiste distinto para todos.
Me acordé de ese toque especial que antes estaba, y la última vez que ví a mis abuelos juntos. Cómo él la estaba molestando y ella se ofendió y se fue a la cocina, como él la fue a buscar y entre un par de palabras dulces, un beso, se le fue el enojo y como entre risas auténticas ella se sentó a upa suyo y se sonreían felices.
Después de cincuenta años casados, nada más que el cuerpo se les había oxidado. Hoy me acordé como hace unos años, después de contemplarlos entendí que yo no quería nada de todas las cosas que había leído en libros, visto en películas, imaginado en noches eternas. Yo quería un amor así como el de mis abuelos. Uno que después de casi sesenta años juntos, pudiera jugar como a los quince, y me llenara de esa forma que los llenaba a ellos, los inundaba y tuve la suerte de admirar.
Ese, había sido su último día bueno.

 Hoy descubrí, que no. Que todavía puedo encontrar a mi abuelo, no solo en lo que fue.

domingo, 10 de abril de 2016

Resiliencia

La resiliencia, puede ser vista, como la capacidad o aptitud que posee algunos individuos para superarse de una adversidad. No obstante, no todos los individuos poseen esta característica ni se relaciona con la genética, muchas veces dicha habilidad el individuo la desconoce y la descubre cuando se encuentre en una situación dura que logra su fuerte actitud de superarse y seguir en frente.
Toda persona llamada resiliente es aquella que en un momento de su vida convirtió el dolor en una virtud, como: el sufrimiento de una enfermedad, la pérdida de un ser humano, pérdida de cualquier parte de su cuerpo, etc. En consideración de lo anterior, la resiliencia es sinónimo de fortaleza, invulnerabilidad, resistencia, entre otros.

Fuente: http://www.significados.com/resiliencia

domingo, 3 de abril de 2016

Desde que tengo uso de conciencia he estado obsesionada con la idea de poder congelar instantes de nuestra vida en la eternidad. He querido incontable cantidad de veces ciertas sensaciones poder atraparlas, plasmarlas en ese preciso momento en el que una sensación tan particular te inunda que resulta realmente complicado definirla. En uno de mis novelas favoritas, el autor la define como “sentirse infinito”, y desde que lo leí, no podría estar más de acuerdo con que esa es la definición perfecta para esto mismo. Sentirse infinito.
Ese instante, en el que las carcajadas te brotan por la garganta con tanta intensidad, y las lágrimas se abren paso a través de tus ojos, el estómago se contrae, duele, pero es un dolor feliz.

Realmente creo que si a cualquiera le explicáramos qué es sentirse de esta forma en cuestión podría identificar momentos en su vida en los cuales se ha sentido de esta forma. (…)

El pasado que ya no duele

Sin penas ni glorias pasaron los últimos días, un poco aburridos y con cierta pereza, se arrastraron al final del fin de semana. A pesar de tener cosas que hacer, transcurrieron especialmente lento, como si no tuvieran fin.
Me puse a reflexionar sobre esta nueva forma particular de correr los días, de esto “nuevo” que ya no tiene tanto de nuevo pero sigo sin terminar de acostumbrarme.
Hace apenas tres días concluyó el más raro de mis años de vida, en el que pasaron tantas cosas que me cuesta muchísimo creer que todo esto haya cabido en 365 días. Hace tres días terminó “el año de mis vente años “ y sigo sin poder creerlo.
Hace un año  mi vida era completamente diferente, hace siete meses no sabía ni dónde estaba parada, hace cinco, creía que la “hecatombe”  en la que me estaba hundiendo no tendría un fin y que la paz se escapaba de mis dedos como agua, y que no sería nunca más que un anhelo, una utopía. Hace tres meses comprendí que este, era mi nuevo comienzo, la nueva oportunidad que sin saber estaba esperando, y entre el barullo y una noche profunda recordé que la felicidad no era algo mecánico que se encontraba no sabía bien en qué sino más bien una sensación de magnitudes descomunales que no me cabía en el cuerpo. Y todo, todo eso, pasó en un año.
En un año reí, lloré, me caí, me levanté, me peleé, me amigué, conocí gente, me fui de viaje con mi familia y amigos, volví a ese lugar que me da paz, me reencontré, sobre todo, crecí. A las piñas, como siempre, pero crecí. Entre gritos y risas, cicatrices y heridas, hoy puedo mirar atrás.
Hoy ese pasado es el pasado que no me duele. El pasado que puedo recordar sin llorar, sin avergonzarme, sin que desee volver a empezar y borrarlo de mi.
Al pasado que ya no duele, puedo mirarlo con medias sonrisas, sin lágrimas, de lejos. Como cuando encontrás una foto vieja, y parece que la sonrisa es tan grande que la cara no te alcanza pero no te acordás ni por qué ni con quién estabas.
Creo que llegó ese momento en el que me dejé de preguntarme si realmente fui feliz por todo lo que sufrí y lloré después. Hoy, del pasado que ya no duele, elijo creer recordarme feliz, o al menos contenta, y que ya no puedo cambiar ni volver a hacer todas las cosa que volvería a hacer,  y que no es más que una foto vieja, que eventualmente alguna vez te volvés encontrar entre cajas y libros viejos, y no es más que eso. Una foto. Un recuerdo.
De mi pasado que ya no me duele, reconozco que aprendí, y que si nada de todo eso no me hubiera pasado, probablemente hoy no estaría en el punto en el que hoy estoy, del que no me puedo hallar más feliz, y creo que eso es lo más importante.
Los últimos apuntes que leí hoy para la facultad hacían un gran hincapié en este tema, la importancia de saber recordar el pasado, como punto de partida al futuro, en no prolongar el pasado para poder crear nuestro futuro, hoy.

sábado, 26 de marzo de 2016


Me encantaría saber pintar, para poder retratar exactamente esa forma tan propia que tenes de mirarme, que me llena en alma, que hace que cuando estoy entre tus brazos todo lo demás tenga sentido, nada pese, nada sea tan trágico.
Cuando estoy con vos de repente todo está en orden. Es como si de la nada todas las cosas cayeran mágicamente en su lugar y encajaran a la perfección. Es que en ningún momento se sintió como algo que acababa de descubrir con vos, sino como algo que había olvidado cuánto me gustaba y hoy volvíamos a hacer juntos.
Eso es lo que más me gusta de nuestro vos y yo. Todo tiene ese extraño tinte familiar pero escapado de la rutina, lo cotidiano. Cada día con vos es una nueva aventura, entre risas, besos y abrazos. Cada día con vos, reafirmo aún más que con vos es el único lugar donde quiero estar.
Es curioso, como tu compañía ya sea física o no, cambió mi vida. Como hizo que todo vuelva a fluir. Creo que en gran parte se debe a que estoy con vos, porque elijo estar con vos. No necesito estar con alguien, elijo estar con vos porque con vos todo se pinta de infinidades de colores que sólo pude ver a través de vos, con vos. Elijo estar con vos porque tu risa se convirtió en mi canción favorita. Elijo estar con vos porque logras que mi estómago pese una tonelada cada vez que espero algo tan simple como la respuesta de un mensaje tuyo. Elijo estar con vos porque de repente entiendo porque nada había funcionado antes.

Elijo estar con vos porque me haces infinitamente feliz, y por eso, estoy y se que siempre estaré eternamente agradecida. Porque con vos, descubrí la felicidad que había olvidado que existía. Con vos recuperé todo lo que había perdido en el camino. 

jueves, 17 de marzo de 2016

Egoista.

Creo que lo que más me dolió de todo, de un modo completamente perverso, fue verla tan feliz. La forma en la que su sonrisa se extendía por todo su rostro, incluso cuando me vio, y con esa soltura tan suya se alegró de verme, y de “verme tan bien”. Me dolió por sobre todas las cosas saber que nunca la había visto sonreír así, y menos conmigo.
Sobre todo porque era feliz, y no conmigo, y esa es la parte más triste, que seguía siendo la persona que ella había dejado atrás, esa que egoístamente quería que fuera feliz, pero sólo por lo que yo hacía, no por quien ella era. La quería feliz, pero mía. Feliz, pero solo en mi compañía.


Tú, fuiste tú quien me enseñó,
que si la oscuridad brilla esta se convertirá en un cielo de estrellas.

jueves, 3 de marzo de 2016

Instante de felicidad

Hoy contemplé la muerte del sol.  Como sus últimos vestigios de vida se proyectaban sobre nuestros rostros, sentí su calor acariciar mi mejilla, la suave brisa del verano escapar entre mis dedos y a lo lejos los árboles bailaron lentamente a su compás.  Lo observé a mi lado disfrutar el mismo espectáculo cotidiano, entre bocinas y frenadas de autos. Cuánto nos perdamos por no saber detenernos.
Miré su sonrisa desprevenida, olvidada de mi presencia, guardé el instante en mi memoria.
Esto es la felicidad pura.
El barullo se detuvo, la Tierra, el universo, cuando abrió sus ojos y me dedicó una de esas sonrisas suyas, que le llegan hasta los ojos, que pareciera que le inundara todo el cuerpo, hasta los pies.
Entonces se que este es el único lugar en el que quiero estar. Este momento podría congelar en la eternidad.

lunes, 29 de febrero de 2016

1

(...)
Así empezó.
Una noche de Febrero, en la que el calor me aplastaba contra el suelo, un antro en Palermo, un recital under de una banda que me gusta muchísimo, y las luces amarillas al fondo del escenario, y la música tan fuerte que me atravesó, y supe que ese día era el día en el que empezaba el resto de mi vida. Sonreí, porque entendí que todo había terminado, realmente era el fin, y en ese pequeño instante experimenté una felicidad que me llenó el pecho y comprendí el despertar de la ceguera de la que fuí responsable.
Comprendí que yo estaba donde estaba porque lo estaba eligiendo. Sobretodo, elegía ser feliz, por mi, y que esa debería ser una preocupación relevante el resto de mis días.