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Sin título #4

Dudo que alguna vez te lo diga, proque es de esas cosas que no sé decir, que me hacen doler la panza y me dan ganas de vomitar. Soy mejor haciéndome la que nada me sucede que diciendo cómo me siento. Sé que siempre te pareció ridículo, o que al menos, seguro no me creías. El día que te lo comente soltaste una carcajada tan auténtica que probablemente pensaste que te estaría mintiendo, pero no.    Se hacer muchas cosas, mentir no es una de ellas. Mi abuela decía que en los ojos se me notaba hasta el alma, será por eso que no se mentir. Tal vez sea que vos no pudiste mirarme a los ojos todas esas veces que intente decírtelo, creo que si lo hubieras hecho te habrías dado cuenta y yo habría terminado bordo, y que fue más fácil hacerte uno de esos chistes enredados con cumplidos que te hacía solo para que te rías, o porque en realidad me gustabas tanto que no sabía que hacer con todo eso. Pero, hacerte reír era una placer del que no me podía privar, porque en tu risa las cosas se...

Ojalá con vos

Si supieras la cantidad de veces que soñé con vos. Si supieras que esta tarde, nos encontramos en un abrazo tan lindo como las noches de verano, y que antes de irme recorrí tu casa y nos volvimos a abrazar por si pasaba mucho hasta que al menos, ahí, por un rato nos volvamos a encontrar. Me aferré con fuerza, ojalá no te desvanezcas antes de que nos podamos encontrar, pensé. Ojalá esto si entienda de inmortalidad ante el tiempo, ojalá nos transcendamos. Ojalá la eternidad nos conceda un instante más allá de nuestra inminente finitud. Ojalá ya mañana nunca me falten tus abrazos. Ojalá ya no recorra tu casa en las noches, en sueños, en otros planos para encontrarte porque acá la vida nos quedó muy lejos. Que si bailo con vos, que si me río a la par tuya sea en la cercanía de encontrarte acá, allá o en donde sea, pero que sea con vos. Que pueda verte reír porque mi torpeza casi me deja en el suelo otra vez, que tu mano tire de la mía y los abrazos vuelvan a ser refugio o final. Final de ...

Sin nombre #3

Bailamos en la cocina, me agarras de la cintura.  Nos reímos. Cantamos a la par. No me se la letra, pero no me importa. No me importa si bailo con vos. Mientras la noche se vuelve más oscura, mientras esperamos el sol. El tiempo con vos siempre es especial. Este es de esos momentos que me hace tan feliz estar viva y pienso que puede ser tan simple como bailar en la cocina. Nos pisamos los pies. Te sonreís. Ahogo una carcajada. ¿Así suena la felicidad? ¿A risas entre besos mientras bailamos? ¿Así se siente la liviandad del ser cuando se halla tan a gusto con un otro? Cuando nos reímos tanto que me duele la panza y aunque sea tan torpe que no dejé de pisarte en ningún momento no me soltás la mano, y bailamos igual. Tal vez no tenga que ser perfecto, como de escena de película, sino así, entre la torpeza de los dos, y reírnos a carcajadas porque se trata de eso. De estar en tiempo y espacio y compartir. Tu mano en mi cintura y bailar mientras esperamos el sol.

G-

Todavía tus canciones favoritas me hacen sonreír. Creo que tiene que ver con eso de recordarte feliz. Nunca dejaré de estar agradecida por la felicidad que me regalaste. Dudo que lo haga. Hay personas que nos trascienden, nos transforman. Eso hiciste conmigo. Me volviste mejor persona. No sé si te acordarás, pero una vez que hacía ese frío insoportable que tanto te gustaba a vos y a mi me agujeraba hasta los huesos me dijiste que cuando todo hubiera terminado ojalá te recordara de la misma forma que lo hacía con otras personas que habían transitado mi vida. Supongo que esta es mi forma de hacerte saber que lo hice, que te recuerdo feliz. Te recuerdo en risas y en haberme sentido tan a gusto que pensé que era un poco de mentira, como de cuento o irreal. Ojalá vos también recuerdes nuestros instantes de felicidad, de cosquillas, de risas, de esa eternidad que dura poco pero llega hasta el alma. Ojalá nos recordemos siempre con felicidad. But what we have is more tha...

Fragmentos del verano

I. La tarde, el mate, los pies en la pileta. Escucho a Fran cantar mientras Nico toca la guitarra y me pierdo mirando el cielo. Están ensayando un tema de ellos. Se lavó el mate, pero ya no importa. Me acuesto sobre el suelo. Estiro los brazos. Hay días que el azul es más azul y parece que está más cerca el cielo y pienso que tal vez si me estiro un poquito más con los dedos podría tocarlo, como la felicidad de los momentos simples que, si me estiro, así con los dedos, casi puedo tocarla. II. El balcón, mis amigas. Nos reímos al unísono. Miramos el último tren pasar. Lau nos avisa que se va a dormir, que hace rato tiene sueño. Juli se toma dos tererés más y la sigue a dormir. Nos quedamos con Marian charlando. Me ceba un par de tereres mientras estudio para el final de Música contemporánea. No sé nada, pero no me importa. Hace unas horas había decidido que era más importante cenar con mis amigas que este final. Me alegra haberlo hecho, porque tenía razón. Esta noche cálid...