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lunes, 29 de mayo de 2017

Honest


Si tuviera que ser honesta, realmente honesta con todo esto, pero serlo sin filtro alguno, debería admitir que nunca te amé.
Que si creí que lo hice fue porque la idea de sentirme feliz con alguien me fascinó, pero viendolo en retrospectiva se que no te amé. Amé en el sentido más egocéntrico del verbo amar, me amé a mi misma, siendo feliz, riéndome a carcajadas, viviendo cosas nuevas pero no a vos. De hecho, gran parte del tiempo llegué a detestarte, a sentir esa repulsión que me empujaba a irme lejos, evitarte, pero al lado de sentirme viva, era un precio que podía tolerar.
No voy a mentirte, quería un testigo. Necesitaba uno, uno que pudiera dar fe de que yo había sobrevivido tantas cosas, uno que estuviera ahí expectante mientras yo renacía de mis propias cenizas, cómo a pesar de las piñas, los miedos, todo, era capaz de seguir adelante, reinventarme.
Si tuviera que ser realmente honesta, te diría que nunca te amé, que jamás lo haría, porque no podría amar nunca una persona como vos, que me miró en el espejo y me preguntó como fue que yo terminé enredada con vos, que me molesta de sobre manera que se sepa que yo estuve con alguien comovos, que me hallo sorprendida cada vez que me recuerdan que fui capaz de terminar con una persona así. Que no entiendo ni cómo ni por qué paso, pero cuando enfrío la cabeza recuerdo que realmente necesitaba que alguien estuviera ahí solo para verme marchar, que lo único que quería era eso, alguien que estuviera ahí un rato, y no me generara mayor complicación.
Si tuviera que ser honesta, cruelmente honesta, te diría que nunca te amé, pero no borraría el tiempo que compartí con vos, porque sería estúpido, mal que mal el tiempo me trajo hasta acá, y me alegra estar acá, solo que vos mereces saber después de tanto jactarte de lo mucho que me conocías y saber bien qué pensaba o por qué hacía o dejaba de hacer, que en realidad no me conoces nada, tanto te creiste saber de mi, que nunca te gastaste en conocerme, porque eso era dejar de la do el orgullo, esa postura tan tuya de "yo se todo".
A veces creo que no necesitás mi honestidad brutal, porque en el fondo le tenés miedo. Te da miedo, llegar acá y encontrarte con que no fuiste nada relevante, y que solo clasificaste como pasatiempo, te da miedo darte cuenta que no tenes ni idea de quien soy y que de verdad esto sea un sincericidio y encontrarte (aunque tu orgullo jamás te permita creertelo por más auténticas que sean mis palabras) que siendo totalmente honesta, yo, nunca te amé.

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