Después
Hace días que doy vueltas en círculos y me pregunto seguido qué me estará pasando qué no puedo responder la pregunta de ese rumeo sin sentido.
Hubo un tiempo que escribir acá era como tirar botellas al mar, no esperaba que nadie las respondiera, las encontrara, aún así recibía respuestas. Tal vez más seguido de lo que quería, esperaba.
Creo que un poco la angustia viene a cuento de haberme encontrado una vez más cuestionada por lo que escribo acá, cuando este espacio es mio y nunca se trató de un retrato perfecto, y real; sino que siempre le pedí prestada a la ficción un poco de si para construir lo que escribía, aún así cuando lo que escribiera fuera personal, porque eso es escribir para mi, un poco de ambas cosas. Esto nunca fue una crónica, una bitácora, un reflejo. Si está atravesada por como veo el mundo, no así por lo que genuinamente sucede. Así fue que una y otra vez se prestó para la confusión con más de una persona y así también me he enojado. Estoy cansada de explicar que este lugar es mío y las reglas las puse yo, tomar prestado de la ficción ha sido lo que he hecho desde el momento cero.
Lo que pasa, creo yo, es que como muchas veces escribo para destinatarios fantasma y hablo de un otro que he inventado, un otro que no existe fuera de los universos que yo cree.
Qué difícil se vuelve poder disfrutar un hobbie cuando hay un otro ahí con la mirada acusadora, midiendo cada palabra que escribo.
Acá nadie existe, todo es real, todo es ficción, en partes indistintas, en partes iguales, en pares. No importa.
Solo quiero que me dejen en paz.
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