Hubo un momento de mi vida que no podía pensarme sin escribir en ningún lado. Hubo un momento en el que este fue mi refugio y yo simplemente escribía para sacarme de encima todo eso que no podía tener más adentro.
Si bien me encanta que las personas quieran leer lo que escribo, no es lo que más me gusta que alguien me cuente que encontró este espacio. Acá es donde vengo a esconderme cuando la vida me pesa, cuando todo es un montón, cuando ya no sé que hacer; entonces escribo. Escribir ha sido históricamente mi cable a tierra. Escribir ha sido ese lugar donde me refugio del mundo. Me gusta que este espacio sea donde tiro botellas al mar. No espero que nadie las encuentre, tampoco que las lea, simplemente escribo para no sentirme, la mayoría de las veces, tan miserable como hoy.
Hoy estoy sentada en la cocina, aguantando las lágrimas (no sé por qué si estoy sola) porque en un abrir y cerrar de ojos la vida se ha vuelto excesivamente compleja.
Recuerdo la vez que un ex me dijo que yo era frágil como la dinamita, y es lo único que puedo pensar hoy. En cómo tengo esta facilidad para hacer volar todo y a todos por los aires conmigo. Pienso en cómo la experiencia humana es tan compleja y me encontré enredada en lo que toda la vida dije que no tendría sentido que te pase.
Pero acá estoy encarnado la historia más vieja de la humanidad ¿Qué haces cuando amas a dos personas distintas?
Me pregunto una y otra vez si no tendría que haber frenado ese tren cuando me di cuenta que se estaba poniendo en marcha. Que te quería tanto que no quería que vivieras lo mismo otra vez.
Pero no pude. No pude si me rio a carcajadas, no pude como no puedo escribir todo lo que me pasa porque ya no veo de lo que lloro.
Pero también se que no puedo seguir haciéndote esto y quiero de verdad que seas feliz, no creo que yo sea una persona que te haga bien y cada vez que aparezco en tu vida soy como una bomba atómica. Nada sobrevive, nadie me sobrevive. Siento que te arruiné en tantas formas y sentidos y solo puedo pensar en la vez que dijiste si tal vez no fue lo peor que hiciste invitarme un café. Lo que me dolió que lo dijeras porque yo lo pensé tantas veces, en cómo en un acto tan mundano procedí a romperte una y otra vez.
Perdón. Es uqe no se querer a nadie, ni a mi.
No puedo hacer más que disculparme, porque no ha habido nada que genuinamente no haya pensado ni sentido en todo lo que he dicho, es solo que, no puedo, no sé hacerlo, y vos no sos tan autodestructivo como yo. Ni te odias tanto como yo me odio a mi, que le clavo los colmillos a mi propio deseo y lo despedazo sin piedad.
No mereces nunca nada de todo esto, y aunque vos digas que me conoces, esta oscuridad, esta capacidad de detonar todo a mi alrededor, también es parte de mi.
Cuando las cosas me superen, cuando no entienda lo que me pasa, cuando sienta que pierdo el control, todo volará por los aires. Que nada quede, que nada me ate, que nada me retenga. Si no queda nada, nada se me puede acercar.
Creo que nunca fuiste capaz de ver que esto también es parte de mi, la eterna dicotomía entre querer hacer las cosas bien, querer hacerte bien y lo buena que soy destruyendo mi propia felicidad, mi propio bienestar.
Pero creo, que te avisé.
Estoy casi segura que te avisé.
Que hay un monstruo inmenso adentro mío dispuesto a todo, a destruirlo todo, porque no creo que merezca nunca un montón de cosas.
Y no puedo hacer más que disculparme, porque por más años de terapia, por más tiempo que le dedique por más esfuerzo que haga sigo sin domarlo.
Y yo que pensé que un corazón roto dolía, que te lo partan al medio y verlo tragárselo, como apuñala a quienes más amo sin titubear un segundo, es como mínimo atroz.
Ojalá no me odies en el proceso.
Ojalá de verdad sepas que te tengo un amor inmenso. Solo que no puedo con el. No supe que hacer. Nunca supe que hacer. Ojalá fuera mejor que esto.
Esta vez si espero que me encuentres. Si espero que sepas, que nunca ni en un millón de años habría querido esto para vos.
Que siento que se me desgarra la piel, mientras me arrancan el alma el cuerpo, porque no quería esto para nada quería esto, pero tampoco encontré una solución, no pude encontrarla. Me habría gustado poder, poder hacerte feliz poder un montón de cosas.
Pero, no se querer a nadie, ni a mi ¿Cómo iba a hacer esto si no sé hacerlo? mucho menos con vos que si hay algo que sabes es hacer esto y nada me aterraba más lo claro que tenias eso.
Perdón.
Podría escribir todo el día sobre esto, pero creo que ya nada tiene sentido.
Comentarios
Publicar un comentario