Vos entendiste que yo no era perfecta, ni mucho menos. Aceptaste todo lo que era, permaneciste ahí cuando nadie más lo hizo. Me escuchaste gritar de furia, reirme a carcajadas y llorar desconsolada. Me encontraste en la más eterna oscuridad, en la claridad que cega, me encontraste siempre a mi misma, cuando quise dejar de serlo. Me hallaste a mi, y supiste respetar todo lo que soy, aún cuando hubo veces en las que arrazó con vos.
Salto
Estabas esperándome en algún punto en el futuro. Estabas tranquilo sin preocucuparte ni espantarte de mis huracanes urgentes, mientras me abarrotaba de inmediatez. "No importa" dijiste, yo te voy a querer igual; respiré tranquila a vos la calma te es tan geniuna como los huracanes que me habitan.
Comentarios
Publicar un comentario