I
Para variar la salida la organizó cata. Siempre salimos porque ella lo propone. A veces ni siquiera nos dice a donde vamos. Pone hora y punto de encuentro. Después vemos que pasa. Soy exageradamente puntual, y tengo un excelente control de la hora. Llego siempre, en punto. Cuando llego a la plaza donde acordamos encontrarnos me encuentro sólo con ella. El resto siempre llega tarde, pero ella siempre está ahí antes, por si las dudas. Se toma muy en serio la idea de organizar la salida, y prevee todo. Tanto que a veces, me molesta. Las cosas siempre son igual, hasta que no llega el último no sabemos quienes vamos. Nadie confirma nunca asistencia. ¿Quienes vienen? le preguntó como siempre y la respuesta es la misma. No sé. Parece guionado. Recien media hora más tarde estamos todos. O casi todos. Él todavía no llego. Javier no está. Ninguna de las chicas se anima a preguntar, bien saben ellos que yo soy la que quiere saber, y nadie por alguna razón me quiere deschabar mucho, aún cuando ...